Chilpancingo.- La diputada local de Morena, Marisol Bazán Fernández, afirmó que el principal problema del Acamoto no son las motocicletas ni la llegada de turistas a Acapulco, sino el desorden y la falta de aplicación de la ley que, aseguró, se repiten cada año durante este evento.
La legisladora señaló que existe un creciente malestar social entre los acapulqueños debido a los excesos que se registran durante el Acamoto, como carreras sobre la Costera Miguel Alemán, consumo de alcohol en la vía pública, accidentes, bloqueos, ruido constante y actos vandálicos que terminan afectando a la población local.
“Parece un día donde hay permiso de romper cualquier ley sin consecuencias”, expresó la diputada morenista, al considerar que durante esos días muchas personas actúan con la percepción de que no existe autoridad.
Bazán Fernández aclaró que la mayoría de la ciudadanía no está en contra de las motocicletas ni del turismo que llega al puerto, y reconoció que legalmente no se puede impedir el acceso de motociclistas a Acapulco. Sin embargo, sostuvo que una cosa es recibir visitantes y otra muy distinta permitir que prevalezca el caos y la impunidad.
La legisladora recordó que en las últimas ediciones del Acamoto se han registrado personas fallecidas, lesionadas, detenidas y toneladas de basura, situaciones que —dijo— también representan un costo para la ciudad y afectan la imagen turística del puerto.
Aunque reconoció que el evento genera derrama económica para hoteles, restaurantes y comercios, insistió en que también deja consecuencias negativas en materia de seguridad, movilidad y tranquilidad para las familias acapulqueñas.
“Sí queremos turistas, pero Acapulco merece respeto”, expresó la diputada de Morena, quien consideró que el puerto necesita turismo y actividad económica, pero no eventos acompañados de desorden.
Asimismo, señaló que el visitante que consume, disfruta y respeta a Acapulco siempre será bienvenido, pero advirtió que el problema surge cuando algunos asistentes consideran al puerto como una “tierra sin ley”.
Finalmente, Marisol Bazán Fernández llamó a las autoridades a aplicar la ley de manera equitativa y sin excesos, sancionando a quienes cometan delitos o alteren el orden público. Afirmó que el verdadero debate ya no es la realización o no del Acamoto, sino definir qué tipo de turismo necesita Acapulco para recuperar su imagen y la tranquilidad de sus habitantes.








