Guadalajara.- Para analizar cómo los dispositivos móviles, las redes sociales y la inteligencia artificial afectan la salud mental y el desarrollo de las nuevas generaciones, la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) participó en el Foro Regional Centro-Occidente “La vida frente a la pantalla: el impacto de los dispositivos digitales en las juventudes mexicanas”, desarrollado en Guadalajara, Jalisco.
Este importante encuentro busca delinear estrategias conjuntas para la academia. El foro fue convocado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y la Universidad de Guadalajara (UdeG), destacando la presencia activa de la UAGro para promover un entorno sano en beneficio de sus docentes y estudiantes.
Durante la inauguración del evento en el Conjunto Santander de Artes Escénicas de Guadalajara, el Dr. Luis González Placencia, titular de la ANUIES, ha destacado el principal desafío de la educación contemporánea. El académico mencionó que los algoritmos de recompensa inmediata están fragmentando al ser humano moderno, transformándolo de un «individuo» a un «dividuo» disperso en múltiples realidades digitales, lo que perjudica directamente su capacidad de atención sostenida.
Ante esta acelerada transformación tecnológica, las autoridades educativas han coincidido en que la solución integral no consiste en prohibir los dispositivos ni en aislar a la juventud del entorno digital. Las instituciones de nivel superior asumen el compromiso de adaptar sus modelos para que las herramientas digitales funcionen como un apoyo real y no como un obstáculo para el desarrollo cognitivo.
El verdadero reto para las instituciones de formación es garantizar que las nuevas generaciones mantengan el control sobre la tecnología y aprendan a dominarla con plena responsabilidad. Con estas acciones de impacto nacional, la UAGro reafirma su visión humanista para asegurar que, al ingresar a las aulas, los estudiantes fortalezcan su pensamiento crítico y mantengan su autonomía intelectual.







